domingo, 15 de junio de 2008

Take a chance on me


Y como quien no quiere la cosa, el sábado llegó, el exámen pasó, y hoy me predispongo a pasar un nuevo Día del Padre en diferido.
De un tiempo a esta parte, los días festivos creados por la industria de las tarjetas de felicitaciones los paso con todos menos con mi progenitor, quien por h o b siempre se las arregla para evadir la fecha. Creo que es el que mejor la pasa, en realidad.
No porque la pompa y circunstancia me disguste, sino porque realmente no soy amiga de las multitudes incómodas y asfixiantes. Prefiero el diario desde mi cama, mensaje de texto, un café y somos todos felices.
Quién dijo que compartir las visicitudes de la familia en vivo, en directo y en un lugar público es el plan ideal de un domingo al medio día?
Debió vender tarjetas, el que lo dijo. Maldito él...

Adios!




Campanita*

martes, 10 de junio de 2008

De lo mio, lo peor (y lo mejor también)


Este fin de semana que pasó, me dediqué sin asco a disfrutar de algunos placeres terrenales muy valorados: una buena comida, una buena bebida (o varias, en este caso, je), buena yunta, y mucho tiempo libre para dejar hacer.

Sabía que esta sería una semana complicada, así que decidí tomarme un desacanso de las obligaciones que me atañen, como estudiar y estudiar para el trabajo. Por su puesto, cada acción tiene sus consecuencias, y esta no es la excepción.

Ayer hubo poco trabajo en la oficina, aunque paralelamente el poco trabajo asignado que tenía, fue suficiente como para volverme loca todo el día. En este mi tercer mes de "productividad", mi jefa me recordó que espera más y mejor, y que sobretodo espera que ejercite mi autonomía, pregunte menos y haga más. O al menos eso me dijo el viernes.

En la facultad, los profesores no se achican, y aunque muchos hayan perdido la conciencia sobre lo apremiante del factor tiempo (y sí, lo digo por vos Lorena-profesora-de-semiótica), no por eso esperan menos de nosotros: tanto para leer, tan corto el tiempo, tan cerca el día del tiro de gracia: sábado 14/06, 9 hs., aula 9. Ver para creer.

Es gracioso pensar en uno como un condenado en el potro de las torturas, tironeado para todos lados a ver cuánto aguanta.

Y no lo digo porque sólo yo tengo la idea fija sobre eso: subte A, martes 10/06, 11.00 hs. Publicidad de "Átomo desinflamente" en cápsulas (puaj!). "2500 horas sentada frente a la computadora. El precio por ser una mujer independiente".

¡Qué viva la Edad Media en la publicidad actual!




Adios!






Campanita*

lunes, 9 de junio de 2008

(Estamos invitados) A comer


Es poco probable encontrar una vidriera donde lo que se ofrecen son comensales ensimismados a la vista, pero puedo jurar que hoy vi una de esas.

Es más: hoy fui una de esos comensales, y sumado al gris de las ventanas y al clima poco alentador, me sentí modelo exclusivo de la pena.

Hace algunos meses no me hubiese importado. Probablemente, esta lo hubiese elegido voluntariamente.

Pero, siendo el hombre un animal de costumbres, y no siendo yo la excepción, hoy me sentí fuera de mi elemento.

Nadie se reía de mi torpe manera de engullir fideos con salsa.

Nadie había para comentar lo mucho que me gustaría estar en casa viendo una peli, tapada hasta la cabeza.

No había nadie, y sin embargo la sala estaba llena de gente. No hay peor sentimiento.

Gracias que no es un patrón en mi vida actual, pero a veces no puedo creer lo mucho que uno da por sentado las cosas sólo porque las tiene. Craso error.

Y bueno... mañana será otro día, y la noche llegará para enmendar lo que no estuvo bien.

Buen provecho!



Adios!





Campanita*

lunes, 2 de junio de 2008

Felicidades


Este fin de semana, mientras moríamos de frío, nos adentramos a festejos desenfrenados de ocaciones muy especiales, a saber:


*Sábado 31/05: CUMPLEAÑOS DEL MÁS LINDO.


Mi hermano cumplió 3 años, y mamá decidió festejarlo en casa con un asado & cia, y 20 de los más cercanos familiares.

Comimos hasta reventar, jugamos con autitos, sogas de saltar y disfraces de Lazy Town, y mientras Nico dormía plácidamente la siesta en mi cama, yo jugué a que lavaba los platos, y le ayudaba a barrer a mi mamá. Me salió muy bien, debo decir.

Llegada la noche, fuimos a comer a un pequeño restaurancito de mi ciudad natal que hace buena comida italiana.

Buena pizza, la atención de dos de mi ex compañeras de secundaria, y charlas de préstamos bancarios+ helados de amarenas. ¡Qué adulta soy! (puaj!).



*Domingo 01/06: TOMAMOS MATE Y FESTEJAMOS ANIVERSARIOS


Luego de comer excelentes ravioles a la crema preparados por mi mamá, que ahora está en versión light y cocina menos frecuentemente estas delicias calóricas, nos fuimos a tomar mate a la casa de Vale, y fuimos sus psicólogos por un rato. ¡Qué difícil es ser tú, Val!

Nos volvimos a casa en un viaje un tanto interminable, y casi morimos intoxicados en el 141.

Increiblemente, llegamos y nos pusimos a ver el final de temporada de "Lost" (snif! No más hasta el 2009).

Cumplimos 8 meses de amor, y los festejamos... con amor ;)


Una lástima que hoy sea Lunes, que morí de frío en un aula de semiótica abrumada por el aburrimiento y la falta de didáctica de mi profesora.

Una lástima que haya que trabajar 9 horas, y que el SPM se está empezando a asomar (gracias, Buscapina completa).

Una suerte que en una horita me voy, y me esperan masajes y una sopita calentita.




Adios!




Campanita*

lunes, 26 de mayo de 2008

4,5

Estoy sorprendida. Es más: diría que estoy ultrajada en mi vanidad. Golpeada en mi ego, sería el término más acertado.
Hay veces en que ,incuestionablemente, procedemos como sabemos que está bien; como "es debido". Sin cuestionar, sin repetir y sin soplar, hacemos lo que toda la vida supimos hacer, y así pasamos tiempo regocijándonos en nuestra apacible mediocridad.
Sin embargo, llega un punto en que un acontecimiento nos obliga a cuestionarnos. Nuestras armas sociales, hasta ahora tan efectivas, dejan de funcionar, y caemos en la cuenta de las limitaciones de nuestras pantallas; nuestras consideraciones hipócritas, y ese gusto por lo sereno, que nos hace sentir a salvo.
Se me considera buena alumna. Hasta yo me considero así.
Se espera de mi que rinda bien, si es posible excelentemente bien, sin demostrar el más mínimo esfuerzo. Por obra y gracia de la decantación natural. Amén.
Es memorable el año en que me llevé mi primer y única materia a Marzo. Siempre me lo hacen acordar, de hecho. Todo el mundo asumió que fui víctima de un mal parido profesor que decidió hacer conmigo un ejemplo, y demostrar que hasta los grandes caen. Jamás nadie cuestionó mi inhabilidad para las matemáticas, y el hecho hasta milagroso que esa fuera mi única mancha en un área en la que aún hoy soy deficiente, y demuestro severas fallas de comprensión. Todo fue culpa de Guillermo.
Hoy recibí mi primer nota "baja" de la carrera, a casi tres años de haberla empezado. Y lo digo así, casi como encubriendo el halo de negatividad de la calificación, porque en cualquier otra circunstancia no estaría mal visto haber obtenido ese resultado. Es más: se vería hasta aceptable, para un nivel universitario.
Lo ciero es que hasta mi profesora no se creyó su propio argumento, y terminó ofreciéndome reveer el parcial, porque "corrigiendo 80 parciales, tal vez me equivoqué. Sé que sos una persona que sabe, que participa en clase... Esto no es más que un papel, en definitiva. Dejame que lo vea". Y recién ahí me fui a sentar conforme.
Si pudiera hacer una autocrítica, diría que creo profundamente en la casilla que me han creado, y en el estereotipo social que me he sabido construir.
Soy la que habla en clase, la que tiene que tener algo que discutir, la que escribe raro en los parciales. Soy la que los profesores conocen por nombre y apellido, y la que jamás sacó menos de 8. Hasta hoy.
Entiendo el esfuerzo de denota preocuparse por esta tremenda pelotudez, y sin embargo no puedo evitarlo. Soy como la alcóholica que sabe que va a volver a encontrarse en comunión perfecta con la botella, y sin embargo miente en la ya enesima reunión anónima en la que participa.
Y como probablemente este es uno más de los berrinches de nena mimada que voy a construir en torno a mi carrera, por ahora no tengo más que agregar.

Adios.






Campanita*

jueves, 22 de mayo de 2008

Poderes de la patinadora fantástica, ¡Activense!


Y hoy sucedió lo improvisto, y la patinadora nos brindó una clase de modelos económicos argentinos bastante pasable. Pero, nobleza obliga, no lo podría haber hecho si no hubiesemos estado en presencia de nuestros invitados especiales.

Todo empezó en el ascensor de planta baja, cuando pensando que llegaba tarde, me la encontré en la puerta, y le pregunté si se sentía mejor. Por su puesto, jamás reconoció a una alumna suya en mi, pero eso no impidió que me contara que seguía resfriada, y que casi no venía hoy (¡lastima!).

Subimos al 4to piso, y ahi nomás me desayuné que compartíamos clase con otra comisión, ya que su profesor también estaba "enfermo" (¿será común en los licenciados que nos dan clase? ¿contagioso, acaso?). Se presentía otro fiasco, y sin embargo...

Enfiló hacia el pizarrón con decisión, y comenzó a articular, con no poca elocuencia, sobre los distintos modelos económicos que hemos pasado: agroexportador, sustitución de exportaciones, neoliberal. ¡Si hasta le pegó a las fechas y todo!

Igualmente, y fiel a su naturaleza despite, no podía faltar algún tick patinador por ahí, y haciendo caso omiso de la matemática simple, se desvivió preguntando(se) cómo habíamos vivido la crisis económica de los ´70. "Ah, no les tocó vivir esa época? Qué suerte que tuvieron...".

En fin...


Te damos 5 quintines, Pati.

Seguí participando!





Adios!





Campanita*

martes, 20 de mayo de 2008

Sin más guilty pleasures (casi)




Hoy revelaré un costado aún más freaky de mi persona, que es el que corresponde a la adicción a las series norteamericanas.


Todo comenzó en Campana city, allá por el 98-99, con la última temporada de "Friends" en Sony. Rápidamente se sumaron "Felicity" y "Popular" (y sí, tengo un tema con los teen dramas), y casi sin quererlo, me percaté de la existencia de Warner Channel, formerly known as WBtv, donde miraba series viejas del estilo "Bewitched" o "Mi bella genio", englobadas en un bloque llamado "La fuente de soda".


Si nos adelantamos al presente, este fenómeno se traslada a series sumamente adictivas como "Lost", "Heroes" (el que no es tan santo de mi devoción, pero actúa como placebo cuando me faltan los condimentos principales), y por su puesto, "Gossip Girl".


A confesión de partes, no me enganché desde el principio. Me cautivó el episodio "Victor, victrola", en el que me di cuenta de los diálogos graciosos y bien construidos (pero sumamente improbables, por cierto) de la factoría "OC", otro de mis favoritos.


Hoy vi el final de la temporada 1, y lamentablemente no habrá más episodios si no hasta Septiembre-Octubre. Lo mismo está por ocurrir con "Lost", que termina en dos semanas, con dos especiales de dos horas cada uno.


Asi es que, en tributo a mis guilty pleasures, los dejo con collage de fotos.






Xoxo












Campanita*